viernes, 16 de octubre de 2020

[nada]

café oscuro

tus ojos, un secreto

y no veías 

que me sangraban las heridas

que me ahogaba en tu rabia,

yo no estaba enojada

había nacido demasiado callada 

-eso dijo mi mamá-, 

pero con vos 

todo era rojo

como la sangre

como el fuego

como la rabia 

cuando me mordías, 

y me duelen todos los costados 

todos los lugares que nadie jamás había tocado

que tocaste como si fuera algo sagrado 

algo tuyo 

no mío, 

por qué estabas enojado todo el tiempo

eras rojo

yo azul 

cuando me tocabas

con el filo de tus dedos

(y a eso llamabas amor).

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